Piratas de Bogotá venció 93-89 a Paisas de Medellín en doble tiempo extra en el Coliseo Iván de Bedout, en uno de los partidos más intensos de la jornada en la Liga Señal Colombia de Baloncesto Profesional. Piratas venció a Paisas en doble overtime y extendió su racha en Medellín, confirmando su gran momento competitivo y su capacidad para cerrar juegos de alta exigencia.
El equipo capitalino, liderado por Justin Quintero, Santiago Serna y Brian Anderson, no solo resistió los momentos difíciles del partido, sino que también supo responder en el clutch, en un duelo que exigió carácter, lectura y control emocional durante más de 50 minutos de juego.
El partido arrancó con intensidad y respeto entre ambos equipos. El primer cuarto terminó 18-18, reflejando un juego táctico, de posesiones largas y ataques medidos. Piratas buscó imponer su ritmo desde la pintura con Santiago Serna (lee aquí la nota: Santiago Serna, MVP de la semana: madurez y orgullo de Bello), mientras Paisas respondió con transiciones rápidas y lanzamientos exteriores. El duelo entre Serna y José David Lozano Toro le dio un condimento especial al inicio. Dos jugadores que se conocen bien, pero que dentro de la cancha se exigieron al máximo. Hubo contacto, roces propios del juego y un par de faltas sancionadas, sin que pasara a mayores.
El segundo cuarto cambió la dinámica del juego. Paisas elevó su intensidad ofensiva y aprovechó los errores defensivos de Piratas para quedarse con el parcial 27-19. Fue un tramo en el que el equipo bogotano perdió consistencia, especialmente en la contención perimetral. Bailey se convirtió en el jugador más determinante de ese momento, acompañado por Mike Miles y Simon Hunt, quienes encontraron espacios para anotar con mayor libertad.
El resultado fue una ventaja importante para el equipo local al descanso, que parecía tener el control del partido.
Pero Piratas no se desordenó. En el tercer cuarto, el equipo ajustó en defensa, bajó el ritmo del rival y encontró mejores decisiones en ataque. El parcial 18-13 reflejó esa reacción. Justin Quintero asumió el liderazgo ofensivo, atacando con más claridad y generando juego para sus compañeros. A su lado, Joel Lizcano aportó minutos de calidad, sumando rebotes y puntos en momentos clave.
Sin embargo, había un problema latente: las pérdidas de balón. Piratas terminó el juego con 24 pérdidas, un factor que mantuvo con vida a Paisas durante todo el encuentro.
El último cuarto fue de nervio puro. Piratas lo ganó 15-12, pero la historia se escribió en los detalles. A falta de 1:47, Bailey volvió a aparecer para empatar el partido y llevarlo a un cierre dramático. En las últimas posesiones, ambos equipos tuvieron la victoria en sus manos. Brian Anderson y Felipe Soler, ninguno logró convertir. El partido se fue al primer overtime, dejando claro que se definiría por pequeños detalles.
Piratas tuvo el partido en sus manos. A falta de 13 segundos, el equipo capitalino ganaba por cuatro puntos y parecía tener todo controlado. Pero el baloncesto no perdona. Bailey conectó un triple clave que redujo la diferencia a una posesión. Luego vino la oportunidad definitiva: Brian Anderson a la línea de tiros libres. Dos lanzamientos para sentenciar… pero no entraron.
En la siguiente jugada, Joan Ríos recibió falta. Falló el primero, pero anotó el segundo. 79-79. El partido seguía vivo.
El segundo tiempo extra fue una prueba de resistencia. El desgaste físico era evidente, pero allí apareció el carácter de Piratas. El equipo bogotano logró tomar una ventaja de hasta siete puntos, manejando mejor las posesiones y atacando con mayor claridad. Paisas no se rindió. Con tiros libres de Michael Jackson, logró acercarse nuevamente a cinco puntos, manteniendo la tensión.
Pero entonces apareció el hombre del partido. Justin Quintero asumió la responsabilidad y anotó puntos clave que llevaron el marcador a 93-86, golpeando en el momento exacto. El intento final de reacción de Paisas, liderado por Mike Miles, solo alcanzó para ajustar el marcador a 93-89. El tiempo se consumió. Piratas había hecho el trabajo.
Figura del partido
El jugador más determinante fue Justin Quintero, líder absoluto en los momentos decisivos. Registró: 24 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, en 46 minutos y 40 segundos en cancha. Un rendimiento de alto nivel en un partido de máxima exigencia.
Piratas no solo ganó un partido. Ganó una prueba de carácter. Con resiliencia, ajustes tácticos y liderazgo en el clutch, Piratas venció a Paisas en doble overtime y extendió su racha en Medellín, consolidándose como uno de los equipos más peligrosos del campeonato.
