Para muchos jugadores, llegar a una final es un sueño. Para David Ojeda, además, representa la recompensa a varios años de esfuerzo, paciencia y trabajo silencioso. El barranquillero de 23 años disputará la gran final de la Liga Señal Colombia de Baloncesto Profesional con Paisas de Medellín, un equipo en el que aprendió a esperar su momento y que hoy le brinda la oportunidad de ser protagonista en la instancia más importante del campeonato.
“Para mí esta final tiene un significado muy especial porque sería mi debut en una instancia de este nivel”, explica Ojeda al recordar todo el camino recorrido para llegar hasta aquí.
Un talento formado para competir
Nacido en Barranquilla, David Ojeda encontró en el baloncesto una pasión que rápidamente comenzó a abrirle puertas. Su formación deportiva lo llevó a Estados Unidos, donde tuvo la oportunidad de competir a nivel high school y fortalecer aspectos fundamentales de su juego.
Posteriormente regresó a Colombia para continuar su crecimiento deportivo. Defendió los colores del departamento del Atlántico en diferentes competencias nacionales, participó en Juegos Nacionales y también dejó huella en el baloncesto universitario, donde consiguió títulos importantes en ASCUN con la Universidad de Medellín.
Su talento igualmente lo llevó a vestir la camiseta de la Selección Colombia en diferentes procesos formativos. Uno de los momentos más importantes de esa etapa fue la obtención de la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos con la Selección Colombia Sub-19.

La historia de Ojeda en Paisas no comenzó con grandes titulares ni con una cantidad importante de minutos en cancha. Durante sus primeras temporadas en Medellín, el joven barranquillero debió asumir un papel secundario dentro del equipo. Mientras otros jugadores acumulaban protagonismo, él continuaba trabajando y preparándose para una oportunidad que tardó en llegar.
Incluso cuando el equipo disputó finales en años anteriores, su participación fue limitada. “Ya había estado cerca anteriormente, incluso en las finales contra Cimarrones, pero la situación era diferente. En una no tuve participación y en otra apenas pude estar algunos minutos en cancha, aunque siempre acompañé al equipo desde el banco”, recordando que lejos de bajar los brazos, decidió mantenerse firme en su proceso.
La oportunidad que cambió todo
El trabajo constante comenzó a dar resultados. Con la confianza recibida inicialmente por el profesor Ricardo Pinzón y posteriormente consolidada dentro de la estructura deportiva de Paisas, Ojeda empezó a ganar espacio dentro de la rotación.
Su capacidad defensiva, lectura táctica y energía dentro de la cancha comenzaron a convertirse en herramientas valiosas para el equipo.
A sus 23 años, David Ojeda dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad. Sus promedios de 9.9 puntos, 3.5 rebotes y 2.6 asistencias por partido lo consolidaron como uno de los jugadores jóvenes más importantes de Paisas durante la temporada.

La evolución fue evidente durante esta temporada, donde pasó de ser una alternativa a convertirse en una pieza importante dentro de los planes del cuerpo técnico. “Ahora todo ha cambiado. Desde las semifinales he estado con el grupo, he tenido la oportunidad de ser titular y de asumir un rol mucho más importante dentro del equipo. Ha sido un avance muy grande y un cambio bastante significativo en mi carrera”, afirmó.
Hoy, David Ojeda llega a la gran final atravesando el mejor momento de su carrera profesional. Su crecimiento técnico, táctico y físico lo han convertido en uno de los jóvenes con mayor proyección del baloncesto colombiano. Además, su experiencia en procesos de selección y competencias nacionales le han permitido adquirir una madurez poco común para su edad.
Ahora tendrá la oportunidad de disputar una final siendo protagonista y aportando dentro de la cancha para un equipo que busca seguir haciendo historia. La confianza que ha recibido durante esta temporada se ha visto reflejada en su juego. Ya no es aquel joven que observaba las finales desde el banco. Hoy es un jugador que asume responsabilidades, inicia partidos y responde cuando el equipo lo necesita.
Por eso, más allá de los números y las estadísticas, esta serie representa algo especial para el jugador barranquillero. “Es una oportunidad que hemos construido entre todos y un campeonato que esperamos poder conseguir como equipo”, aseguró.
Mientras Paisas busca un nuevo título nacional, David Ojeda intentará escribir uno de los capítulos más importantes de su carrera. Una historia que comenzó con paciencia, continuó con trabajo silencioso y que hoy lo tiene a las puertas de la primera final en la que verdaderamente será protagonista.
